miércoles, 17 de julio de 2013

GANAS DE ODIARSE.

Queridos y no tan Queridos internautas:
Especialmente haré una pequeña referencia a esa palabra indescifrable para muchos, o constante para otros...

¿Amor? ¿qué entendemos por la palabra amor? Si cada vez que utilizamos la palabra amor incorrectamente nos dieran un euro, por mi parte la mitad del tercer mundo no tendría que andar kilómetros para tener agua potable. Para algunos el amor es una imbecilidad transitoria que llena la cabeza de ilusiones, tonterías e impulsos sexuales frenéticos, para otros, en cambio es la expresión del cariño, la fidelidad o el respeto.

Después de mucho pensar y observar me doy cuenta de que es tan difícil amar a alguien como entenderse uno mismo, ¡cuántas veces decimos no lo sé, depende o quizás! La vida está llena de inseguridades y emociones que de vez en cuando son tan vanas e innecesarias como un dolor de muelas. Amar a alguien es difícil pero no imposible, de hecho siempre amamos a alguien, constantemente, a nosotros mismos, incluso a veces sólo a nosotros mismos, enfocando la vida únicamente desde nuestra perspectiva sin ver más allá. Aunque a veces hagamos daño, no llevemos razón o pensemos en el amor como algo eterno. Nos sumergimos en nuestro propio ego sin poder salir de él. El amor se puede expresar en miles de formas, un abrazo, un beso, una caricia o una sonrisa por ello hay distintos tipos de amor, el amor de una madre, incondicional e inconfundible, que curiosamente es el único amor que no elegimos y el único que nos dura para toda la vida. El amor de un amigo, que es traicionero, interesado pero también un pilar fundamental en el que todos nos apoyamos cuando falla algo. Y el amor de una pareja, cariñoso, dulce, respetuoso, pero también infiel y ciego. Si analizamos bien este último nos encontramos con etapas en las que primeramente está el enamoramiento que es cuando nos volvemos realmente imbéciles sin ningún sentido de la madurez ni de la orientación vital, probablemente a muchos les guste esa estúpida sonrisa en la cara, otros viven con ella constantemente. Luego pasamos a la fase en la que te das cuenta de que realmente amas a alguien que no eres tú, la fase en la que lo darías todo por otra persona (o no) y por último la fase en la que te das cuenta de que existen más personas a parte de él o ella y es ahí cuando te planteas tu ansias de infidelidad traicionera llevada por los impulsos de cambio o la tranquilidad de seguir viviendo al lado de tu gran amor. 
Mi breve introducción sobre el amor es únicamente para explicar que el amor un sentimiento muy sobrevalorado, todos nos enamoramos, pero todos también respetamos, confiamos y saltamos a un precipicio vacío esperando que la caída sea breve e indolora pero luego, detrás de todo, sólo queda esa gran enemiga de los ilusos, de los niños, la gran y omnipotente realidad que te escupe sin darte cuenta y mata tus ganas de amor loca y ciegamente. 
Queridos y no tan Queridos internautas, mejor amar despacio, pensar despacio y vivir despacio, así no habrá caída, sólo descenso. Vive intensamente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario